Dormir Bien Ya!

Bienvenidos a su sitio para dormir y entender de manera general los trastornos del sueño. Todas las personas llegamos a padecer temporadas con algún trastornos en el sueño, sin embargo, un pequeño porcentaje tendrá trastornos reales que los pueden llegar inclusive a inhabilitar para hacer su trabajo cotidiano.

Es importante reconocer si usted padece algún tipo de enfermedad del sueño grave, ya que solamente el tratamiento con un especialista resolverá adecuadamente las dificultades que pueden existir para dormir, y con ella las consecuencias e implicaciones que la falta de sueño provoca.

La importancia de dormir bien

El sueño es una necesidad del ser humano. Durante el sueño nuestro cuerpo repone la energía necesaria para poder continuar con las actividades del día a día. En especial nuestro cerebro necesita descansar adecuadamente: durante el sueño todos los elementos tóxicos que se pudieran acumulase por el trabajo diario, esto queda demostrado en los pacientes con insomnio familiar fatal, los cuales mueren en menos de un año después del inicio de los síntomas debido a la acumulación de sustancias tóxicas en su cerebro.

Dormir bien además nos permite estar más activos durante el día, desempeñar mejor nuestras actividades, sentirnos de mejor humor y aprovechar todo el conocimiento que podamos adquirir al máximo.

Existen técnicas para dormir bien que la mayoría de las personas puede utilizar en algún momento de su vida, en los casos de experimentar problemas para dormir esporádicos. Sin embargo, algunas personas tienen un problema de salud severo que debe ser tratado por un especialista del sueño para poder mejorar su calidad de vida.

Para poder dormir nuestro cuerpo se encuentra atado a los ciclos de luz y obscuridad. La noche trae consigo un aumento en la secreción de una hormona denominada melatonina. Esta hormona produce una cascada en el organismo que lleva en el punto final a comenzar a dormir. El tiempo promedio que una persona necesita para dormir rápido es entre 7  a 10 minutos, pudiendo considerarse normal que llegue hasta los 15 minutos.

Por su parte para poder despertar la luz del día comienza a activar la acción de las hormonas como cortisol y hormona del crecimiento, las cuales en conjunto tienen un pico de secreción anterior a que nos despertemos y producen una cascada que nos lleva a levantarnos.

¿Qué son los trastornos del sueño?

Se define como trastorno del sueño a una gama de enfermedades con una característica en común: No poder dormir. Pueden ser enfermedades que nos lleven a no conciliar el sueño de manera sencilla; dificultad para permanecer dormido; dormir en lugares inapropiados o en momentos no aptos; dormir demasiado o adquirir conductas extrañas durante el patrón de sueño.

Las causas que pueden originar estos trastornos son muy variadas y pueden incluir desde predisposición genética para padecer la enfermedad, pasando por el abuso de sustancias ya sean drogas legales o ilegales e inclusive en algunos casos estas patologías pueden predisponer a la aparición de otras patologías más graves.

A excepción del insomnio familiar fatal no comprenden patologías graves que puedan poner en riesgo la vida de las personas, sin embargo, tienen profundas implicaciones en la vida cotidiana con una increíble reducción en la calidad de vida de las personas que las padecen. Entre las complicaciones más comunes están agotamiento diurno, agotamiento físico, bajo rendimiento escolar, laboral y sexual con la consiguiente dificultad para poder cumplir con las obligaciones cotidianas que nos impone el ritmo de vida actual.

Tipos de trastornos del sueño

Se han descrito más de 100 diferentes problemas del sueño que pueden aparecer en las personas, sin embargo, algunos son mucho más prevalentes que otros. En general podemos clasificar a los trastornos del sueño en 4 grandes grupos que a continuación explicaremos:

  • Problemas para conciliar el sueño y permanecer dormido. El ejemplo clásico es el insomnio. El insomnio se define como la dificultad para poder conciliar el sueño o para permanecer dormido, se trata del trastorno del sueño más común que prevalece en el mundo. Al despertar estas personas sienten que no descansaron nada durante la noche y podrían sentirse peor que antes de ir a la cama.

Puede ser agudo cuando su duración es corta (días o semanas) y en la mayoría de las ocasiones se debe a un exceso de estrés y angustias en el trabajo, la vida familiar o personal. También puede deberse a un evento que genera un trauma psicológico. Es la variedad más común.

La variante crónica en cambio dura más de un mes y podría extenderse durante años sin el tratamiento adecuado para la enfermedad. Estos casos solamente pueden resolverse mediante manejo médico.

  • Problemas para permanecer despierto. El ejemplo clásico es la hipersomnia, que es una necesidad desmedida por querer dormir todo el tiempo, inclusive cuando el descanso durante la noche fue adecuado. Las personas que la padecen se sienten aletargadas durante toda su jornada laborar.
  • Existe un grupo especial de trastornos que impiden mantener el ritmo adecuado del sueño. El jet lack es el ejemplo más común: el desfase horario con su sitio de procedencia lleva a la persona a no poder dormir bien. Los guardias que trabajan por las noches y cambian de turno podrían tener problemas de igual por el cambio de sus rutinas habituales, por lo que para poder dormir requerirán que su cuerpo se adapte nuevamente al horario de su nuevo turno.
  • Las conductas que interrumpen el sueño. Este tipo de trastornos es mucho más común en los menores de edad y se denominan parasomnias, la más famosa es el sonambulismo, que es muy prevalente en la edad pediátrica, así como los terrores nocturnos. Estos trastornos no producen cansancio al día siguiente, pero se caracterizan por actitudes que llevan a la persona a despertar ligeramente durante el sueño lo que no les permite dormir profundamente. Su sueño es inconstante e irregular lo que los lleva con frecuencia a problemas al cabo de varios años.

Diagnosis de los trastornos del sueño

El diagnóstico de la mayoría de los trastornos del sueño suele ser clínico: llegarás con un médico y tras contarle los problemas que sueles sufrir al dormir podrá darse una idea general de tu padecimiento.

En general la historia clínica, una correcta exploración física para descartar cualquier problema anatómico y el antecedente de consumo de sustancias es más que suficiente para poder llegar al diagnóstico de trastorno del sueño.

En casos aislados será necesario que el médico pida estudios complementarios como la polisomnografía, un estudio especializado que mide la actividad y los patrones cerebrales durante el sueño. Nos permite observar que tan profundo es el sueño y permite reconocer ciertos patrones especiales que requieran tratamiento especial.

La prueba con actígrafo también puede llevarse a cabo en pacientes seleccionados. Es un instrumento que permite conocer los momentos en los cuales la persona está activa o bien dormida. Consiste en una especie de reloj o pulsera de mano que registra tu actividad.

Causas y consecuencias de los trastornos del sueño

En general la forma más común de trastorno del sueño es el insomnio. Y la mayor parte de los cuadros se encuentran causados por una mala higiene al momento de dormir. Esto quiere decir que tenemos actitudes erróneas que nos llevan a dificultar el dormir rápido y bien.

A continuación enumeraremos los factores que contribuyen más comúnmente al desarrollo del insomnio:

  • No dormir a la misma hora todos los días: Podría parecer banal pero tiene un impacto directo en el sueño, dificultando conciliar el sueño diario.
  • Las siestas: si quieres dormir rápido por la noche, debes reconsiderar tomar siestas mayores a 15 minutos durante el día. Estas siestas te hacen descansar y que llegues menos cansado al final de tu jornada, con el consiguiente problema para dormir.
  • Consumir sustancias como café, cigarro o alcohol. Si consumes demasiado de estas sustancias durante y en un horario cercano al tu hora de sueño será difícil que logres caer rendido adecuadamente. Para combatir el insomnio deja de lado estas sustancias.
  • Los dispositivos móviles. La luz de estos aparatos altera nuestro ciclo del sueño al incidir directamente en la secreción de melatonina, hormona encarga de producir el sueño.
  • Estar en la cama sin dormir. Si utilizas tu cama para estudiar o leer te tenemos malas noticias, ya que esto crea una asociación mental entre la cama y no dormir. Evita usar la cama más que para dormir o tener relaciones sexuales.
  • No hacer ejercicio no lleva a dificultad para dormir, ya que si nuestro trabajo es sedentario, no sentiremos la necesidad apremiante de dormir inmediatamente. Un consejo para dormir bien es realizar al menos 30 minutos de actividad física al día, de preferencia un ejercicio aeróbico.
  • Trabajos nocturnos. Esto aplica para las personas que suelen hacer todo durante la noche o para aquellos que abandonaron un trabajo de noche. Presentan dificultad para dormir puesto que su ciclo del sueño se encuentra alterado.
  • Mala adecuación de la habitación. Muy común es que los pacientes intenten dormir en lugares con demasiada luz, o bien con mucho ruido, esto no solamente dificulta dormir, sino que a la larga influye sobre nuestro ciclo del sueño, algunas personas pueden acostumbrarse, pero la gran mayoría no podrá.
  • Uso indiscriminado de pastillas para poder dormir. El mismo medicamento que se receta para acabar con el problema podría tener consecuencias negativas en nuestro ciclo de sueño si no los utilizamos de manera adecuada.
  • El sobrepeso y obesidad. Estas enfermedades llevan a obstrucción de la tráquea y del aparato respiratorio superior, por lo que ocasionan apnea obstructiva del sueño y ronquidos. Estas personas duermen, pero de manera superficial ya que se despiertan (inclusive sin notarlo) durante el sueño por la falta de oxígeno que llega a su cerebro.

Las consecuencias son evidentes con una disminución del rendimiento en todas las áreas de nuestro desempeño diario, llevando por ejemplo a reducir nuestro desempeño en actividades laborales, familiares y de pareja.

Con el tiempo no dormir bien puede causar problemas en nuestro organismo: se eleva la presión arterial con sus nefastas consecuencias, de igual manera se incrementa la posibilidad de convertirse en diabético a largo plazo. Además se ha comprobado que existe relación entre las malas noches de sueño y el envejecimiento prematuro, con pérdida de la lozanía de la piel, pérdida de la memoria, diminución de los reflejos.

Tratamiento

El tratamiento de trastornos del sueño dependerá en primer lugar de la enfermedad que padezcas y el grado de gravedad de la misma. En general existen tres líneas de apoyo en este tipo de enfermedades: remedios caseros, tratamiento con terapia psicológica o tratamiento con medicamentos.

Los remedios caseros para insomnio pueden ayudar a mejorar los casos agudos
que como vimos generalmente se encuentran relacionados con problemas de nuestra vida cotidiana como estrés y ansiedad. Los remedios incluyen desde tés, suplementos naturales y ciertas técnicas que ayudan a sacar el estrés de tu vida.

La terapia psicológica incluye técnicas para el insomnio que pueden ayudar a mejorar la higiene del sueño, un término muy empleado en el medio que se refiere a todos aquellos factores que rodean el acto de dormir. Por ejemplo: evitar la luz excesiva antes de dormir, crear un ambiente indicado para poder dormir e inclusive evitar alimentos como café y chocolate antes de ir a la cama.

El paso final, una vez que todo lo demás ha fracasado es la prescripción de pastillas para el insomnio. Sobre todo los pacientes crónicos se benefician de este tipo de tratamiento, puesto que sus cerebros pueden tener anormalidades que los llevan a no descansar adecuadamente.

Todo tratamiento con medicamentos para dormir debe ser recomendado por un especialista debido principalmente a dos razones: la primera es que son medicamentos con reacciones adversas indeseables si se usan de manera indiscriminada. La segunda razón es que sobre todo los medicamentos hipnóticos son peligrosos dado que pueden producir dependencia psicológica y orgánica.

La venta de la mayoría de los medicamentos para insomnio requieren una receta médica, debido a su potencial adictivo, razón por la cual deben ser usados con moderación.

Esperamos que la información anterior te ayudara a comprender de manera general el panorama de los problemas relacionados con el sueño. Como podrás notar no todos los padecimientos son iguales y existe una amplia gama de factores y tratamientos que se pueden usar en cada caso y persona en específico.